Y TÚ, ¿TIENES “NINIS” EN CASA?

Es bastante común en la sociedad actual, escuchar que al interior de las familias los «ninis» estén tomando el poder del mismo. ¿Sabes quiénes son los ninis? Es un adjetivo dirigido actualmente a los adolescentes que decidieron no estudiar ni trabajar y que solo se dedican a estar en casa.

Esta osadía se puede vincular básicamente a dos aspectos al interior del hogar, por un lado se puede ver la frustración de los padres al no saber qué hacer con  sus hijos ante conductas oposicionistas desafiantes y por el otro emerge la sobreprotección tan dañina, pues son hijos a los que se les brinda todo y no se les permite el desarrollo de habilidades.

¿Cómo es que esto se empezó a dar?

Pues resulta que no es algo característico de nuestro país solamente, este fenómeno se presenta en varias partes del mundo, y surge a raíz de los cambios sociales en los que vivimos, como por ejemplo la crisis económica, misma que reduce las posibilidades de mantener a los hijos en el ambiente educativo, porque cada vez los costos son más elevados, así como la escasez de empleos  dignamente remunerados; ambas sostienen la falsa idea de que mejor se queden en casa y que no sufran innecesariamente.

Lo curioso es que es un fenómeno que se presenta por lo regular en las “clases” medias y altas, pues son jóvenes que tienen cubiertas sus necesidades básicas (comida, vestido y un techo)  e incluso la diversión, pues la gran mayoría tienen en casa videojuegos o un celular a su entera disposición, mismos que permearan a la madre de todos los vicios, “el ocio”. Por lo que para los adolescentes no es necesario ningún esfuerzo que valga la pena y se dejan apapachar por este seudo estilo de vida.

Esto nos lleva a visualizar una ventana de oportunidad al interior del hogar, si es que esta epidemia no se ha apoderado de tu espacio, y para ello es importante revisar los limites o reglas que sustentan la funcionalidad del mismo.

Las reglas permiten de entrada que cada uno de los que conforman ese hogar aporten el granito que tienen que aportar, ni más, ni menos, hoy me tope con una reflexión en el Facebook que me dio sentido y que citare a continuación:

“mientras vivas en esta casa obedecerás las reglas, cuando tengas tu casa obedecerás tus propias reglas”

y esto yo lo veo como un acto de amor profundo, pues no se trata de imponer cosas, sino de mostrar un estilo de vida saludable que les permitirá salir adelante y obtener todo lo que se propongan.

Como figuras de autoridad (papá, mamá, abuelos, etc) no somos amigos, chóferes, cocineros, ni mucamas de los hijos, si bien es cierto que con la paternidad adquirimos responsabilidades mayores al tener bajo nuestra protección a los hijos, esto no significa que estemos a su servicio. (Esto pudiera aplicarse solo del nacimiento a los 5 primeros años de vida).

Y continuo con la cita:

”no soy tu amiga, podemos compartir muchas cosas… soy tu madre (padre)  y eso es cien veces más que una amiga… te será difícil comprenderlo hasta que tengas un hijo, mientras tanto confía en mi…”

sin temor a equivocarme creo que esta confianza en la mayoría de las ocasiones esta fracturada desde los padres pues existe una necesidad apremiante en ser amados por los hijos; a mí me costó entender en varias sesiones con mi amado sensei, que el pilar como padres no es ser amado por nuestros hijos, aunque esto suene fuerte, si ellos nos aman, ¡está bien! Y sino, nosotros hicimos lo que nos tocaba hacer desde lo mejor que hicimos y dimos.

Cuando como padres nos inunda la culpa por no dar, por no estar, por no ser firme en la aplicación de las reglas, los hijos experimentan frustración o egocentrismo por la nula exigencia o la falta de tolerancia de sus padres.

Algunas de las características de los hijos potencialmente “ninis” son la falta de orientación por parte de los padres y en algunas ocasiones por parte de los maestros, y me atrevo a involucrarlos porque la triada perfecta para que un adolescente no se estanque en su zona de confort, para mí siempre será “Padres- Maestros- Alumnos”

El que sean expulsados de forma reiterativa de diferentes instituciones educativas, eso como padres nos debe decir algo, no es común que los hijos “no sean queridos” siguiendo esta falsa percepción que en ocasiones refieren los propios hijos; no se trata solo de salir del paso o resolver con un cambio de escuela el conflicto, sino de ver entre líneas la realidad.

También están los hijos que “prueban” una y otra carrera, con el argumento de que ya no les gusto, o que no están hechos para esa, sin caer en la rigidez como padres nos toca conocer y sondear los gustos y habilidades de nuestros hijos para poder motivarlos a que estudien determinada profesión, de no ser así, actualmente existen profesionales que aplican una serie de baterías que les ayudaran con esta orientación vocacional.

También están los hijos de padres con una posición económica resuelta, que están en espera de recibir lo que les corresponde y así creer que tienen su futuro resuelto, por lo que no necesitan estudiar, ni trabajar.

Incluso se encuentran también los hijos profesionistas que no lograron encontrar un trabajo, por lo que deciden seguir estudiando y al mismo tiempo seguir siendo hijos de familia.

O desde el rol arcaico en el que encuentran muchas jovencitas esperando al príncipe azul y que desempeñen la función de ser esposas, madres y amas de casa, visto esto desde la falta de aspiraciones, no porque el rol desempeñado sea denigrado ok

¿Qué puedo hacer si es que actualmente tengo en casa a un nini? pues modificar muchos de los patrones conductuales con los que se pudieran estar rigiendo, por ejemplo, no premiar a los hijos con cosas costosas cuando sacan buenas calificaciones, es su responsabilidad sacar buenas notas, pues es lo único a lo que se dedican. Delegar responsabilidades acordes a su edad en el hogar, pues el equilibrio y funcionalidad del mismo, requiere de la mano de todos los que viven ahí.

Y si se da el caso de que quieran abandonar los estudios, hazles ver cuáles serían algunas de las consecuencias inmediatas que traería su decisión, después las de mediano y largo plazo, y como dicen que nadie escarmienta en zapatos ajenos, deja de proveer sus artículos de aseo personal, deja que se responsabilicen de sus decisiones, de lo contrario no existirá poder humano que los haga moverse y descubrir el potencial con el que realmente cuentan.

¿A caso paso por tu mente que son medidas drásticas? Imagínate nada más que sería de ellos cuando ya no estés allí para “apoyarlos” nuestros hijos requieren de mano dura ¡pero ojo! no te confundas, no es para pegarles, sino para que tengan en quien apoyarse, con quien puedan detenerse a respirar, llorar o de quien tengan palabras de aliento y después soltarse y continuar con su andar…

 

 

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Escrito por... 

soy una mujer comprometida con su ser y hacer, me encanta la lectura acompañada de un buen café o aniz, amo la música escucharla y bailarla, disfruto de una buena compañía (familia y/o amigos) conocer gente nueva, amo viajar. Mi formación académica inicio en la UAT como Psicologa Social, posteriormente curse la Maestría en "Psicoterapia Gestal" por el CHUM, cuento con un Diplomado en "Constelaciones Familiares" Orgullosamente por el Instituto VAMIHA y con un Diplomado "Bioetica para el profesional de la salud" por parte del observatorio Mexicano de Bioetica OMEBI

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