¿Qué niña fuiste tú?

http://vamiha.com

Cuando a nuestra mente llega la palabra niña, nos hace pensar en una etapa en la cual se van adquiriendo emociones, sensaciones y conocimientos de la cultura que le rodea. En ella se adoptan inocencia, debilidad, delicadeza; proporcionándole una identidad basada en un rol, en una femineidad determinada por las historias de los otros; padres, hermanos, tutores que pasan por el cuidado de esta mujer en su etapa de niñez.

Tal parece que en esta edad el ser niña no se tuviera la oportunidad de tener elección para decidir sus propios aprendizajes.

Al pasar de los años he oído cómo debe ser una niña – claro que comparto lo que yo experimenté-  usar sólo vestidos, porque eso permite diferenciarla de un niño, colores rosados que son más favorables y característicos de una damita, listones en sus cabellos y de preferencia estos que sean largos y con trenzas; si hablamos de juegos se permiten aquellos destinados a lo referente a un hogar: la comidita, cuidar a los bebés, las muñecas, el té; así, el cuidado y la protección ya se van vislumbrando para las tareas de una mujer y madre que será en un futuro.

http://vamiha.comSiendo niña se van integrando todo tipo de querencias, incluso amores idealizados, se plantea que es negativo enojarse, no se puede permitir no ser bella o no estar presentable para toda ocasión, prohibido quejarse,  quedarse en el lugar que se escogió o escogieron, porque si no será mal vista por aquellas personas que le rodean. De este modo se van formando modos de ser, casi siempre en silencio para no defraudar a los seres amados, aunque casi siempre se defraude a sí misma. Esto sucede porque cuando se es niña y no se procura una libertad por parte de quienes la rodean, casi siempre no se sabe decir qué se anhela, no se muestra cómo responsabilizarse de lo que se quiere decidir, o bien, jamás se muestra lo que se  ansía; tal vez porque esto puede ser algo que se considere prohibido.

Ser niña trae una carga emocional y semántica que se ve envuelta de fantasías o sueños, se otorgan obligaciones y responsabilidades sin poderse cuestionar, porque solo los adultos están acreditados para hacerlo, según ellos con el único interés de brindar protección al concluir qué es lo correcto o adecuado para las NIÑAS, seres menores, pero seres humanos al fin.

Sin embargo, en muchos casos la protección que se le debiera otorgar a la niña no se logra o no se lleva a cabo; y con gran pesar se justifica  un daño, dándole muerte a su inocencia, a la ternura de la edad y hasta se logra terminar con sus travesuras; se violenta su cuerpo con tratos de agresión, llanezas tales como considerarlas objetos de placer, y en un tronar de dedos pareciera que de repente sus derechos desaparecen y se usan en  pro de los intereses de un dogma, política, o estrategia que en el momento represente un resultado de poder.

Entonces cómo definimos niña

¿Una etapa, un interés, un valor, un objeto, un ser o un hacer, un ideal, un derecho, un rol? Pensemos qué niña fuimos, o qué niña eres, si tuvimos o no voz, si fuimos vistas o invisibilizadas, si sentimos libertad o nos coartaron nuestras expectativas.  Y si quien ahora me lee es papá o mamá, o bien, si compartes la vida con niñas en tu hogar, trabajo o entorno me gustaría compartirles estas palabras del escritor Khalil Gibran:

http://vamiha.comPuedes darles tu amor, pero no tus pensamientos,
pues ellos tienen sus propios pensamientos.

Una niña tiene el derecho de ser libre, construir su mundo de fantasías, anhelos, y metas, con guías que acompañen sus pasos, no que impongan, sino que les permitan andar libre y tratando de encontrar la felicidad.

Please follow and like us:
error
  Subscribe  
Notify of